miércoles, 4 de septiembre de 2013

La vuelta al mundo en 80 casas Shabby Chic n. 4. La casa de Butter





La casa de Butter


En Londres, la arquitecto paisajista Butter Wakefield, decoro su demora como una fiesta de primavera, donde flores, romanticismo y el típico sabor del mobiliario londinense se entremezclan para crear un ambiente único y formidable; dando la impresión de que la casa esta situada en pleno campo cuando en cambio esta en la ciudad. A crear este ambiente son la decoración, y la ventaja que la casa de Butter posee un jardín al externo y un especie de invernadero muy hermoso que es una prolongación de la misma casa. El edificio del 1870 fue restaurado por Butter y su esposo Peter hace 18 años cuando se mudaron a esta demora, sin embargo, la pareja decidió conservar la originalidad del sitio.

Arriba de la chimenea las flores de varias especies dan color y alegría a la casa, equilibrado la austeridad del mobiliario ingles. Las estatuas de querubines en la boca de la chimenea es una buena idea de decoración en las estaciones cálidas o en los países tropicales.


La tapicería de los muebles da el toque Shabby Chic a la casa, debido a las telas florales en colores claros, que son muy románticos y que recuerdan un poco a la edad victoriano, re-visitándola a través de nuevas tonalidades de colores mas claros y primaverales.


Butter como buena paisajista adora las flores y la vegetación, su casa es espejo de esto. Con la combinación de colores y de especies, y con los diferentes tipos de vasos crea ambientes muy originales.


La poltrona tapizada a cuadros viene modernizada, enriquecida además con el cojín floral leit motiv de toda la demora.


Las telas diferentes pero unidas gracias a la paleta cromática es muy Shabby Chic y permite gran libertad en el momento de decorar.





La cocina es simple pero con algunos muebles que la hacen muy original como la mesa de cuadros y el piso en linóleo en forma de ajedrez. Decora con cuadritos con temas botánicos y como siempre las flores están omnipresentes.




Las flores están en todas partes, en la foto en una repisa de la cocina.











Cada ángulo de la casa fue estudiado y pensado cuidando cautelosamente los mas mínimos detalles. En este caso se puede apreciar como en la consola de tamaño reducido todo esta colocado para crear un ambiente armonioso: las dos lamparillas simétricas, las linternas, las esculturas...



Para subir a las habitaciones encontramos una hermosa escalera decorada con un alfombra rosada pastel con pequeños motivos de flores celestes. El agarradero combina el color madera y el blanco desgastado típico del estilo.




En la habitaciones predomina el color blanco y el verde. El papel tapiz da un toque muy Shabby Chic y romántico.





Los motivos vegetales vuelven también en los dormitorios

















El invernadero es seguramente el lugar mas original de toda la casa. En este la explosión primaveral llega a su máxima potencia.

El seibo  lleno de platos de colores claros y pasteles es una fiesta de alegría. 





Cuando Butter se mudo a la casa el jardín estaba llenos de arbustos, de lo que allí encontró pudo rescatar un pero, un árbol de magnolia (en la época muy pequeño) y las paredes de ladrillos antiguos de la época del edificio. La restauración del jardín fue un proceso muy bien pensado por Butter, la paisajista opto por un típico jardín ingles donde el desorden ordenado lo hace todo. 

Pensando en las estaciones y en la combinación de colores de las diferentes plantas; logro que el jardín estuviese siempre floreado; y que se pudiera disfrutar también de noche gracias a la iluminación que creo a priori







Bibliografia
V. Berridge,  Seduzione Floreale en Casa Chic. I segreti dello stile Romantic Shabby, Lothus, Roma, Italia 2012
C. Nichols/ Gap Interiors, Fotografias.